Conceptos
Microgramos, miligramos y unidades internacionales
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Una cifra en miligramos y una cifra en unidades internacionales no miden lo mismo: una cuenta materia y la otra cuenta actividad frente a un estándar. De ahí que algunas referencias de laboratorio se roten en UI y no en masa, y que pasar de una escala a la otra no sea una operación aritmética. Estas páginas describen de dónde sale la unidad internacional, por qué la hormona de crecimiento humana recombinante arrastra esa herencia y qué documento hace falta para que una conversión quede sostenida.
Lectura sobre investigación y métodos de laboratorio. No contiene indicaciones de uso personal ni recomendaciones terapéuticas. Revisado el 2026-09-05.
Qué cuenta una unidad de masa
El miligramo y el microgramo pertenecen al Sistema Internacional de unidades: expresan cantidad de materia y se determinan pesando, o midiendo el contenido de proteína por métodos fisicoquímicos como el análisis cuantitativo de aminoácidos. Dos viales con la misma masa declarada guardan la misma cantidad de sustancia, y esa cifra no dice nada del estado en que se encuentra.
Ahí están a la vez su virtud y su límite. Una cadena polipeptídica de 191 aminoácidos y 22125 Da pesa igual íntegra que desamidada, oxidada o agregada en dímeros. La balanza no distingue entre esas formas, y en literatura de investigación la diferencia entre ellas sí cuenta cuando lo que se examina es la unión al receptor.
Qué es una unidad internacional
La unidad internacional no pertenece al Sistema Internacional. Es una convención: un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud asigna un número de unidades a una preparación de referencia concreta —un lote de ampolletas liofilizadas con su código— y desde ese momento esa ampolleta ES la escala. Cualquier otro material se expresa en UI por comparación contra ella en un ensayo, nunca por medición directa.
De ahí salen dos consecuencias que suelen pasarse por alto. Una es que la UI no describe una propiedad de la molécula sino una relación entre dos materiales: el que se mide y el estándar. Otra es que cuando el lote de referencia se agota y se establece uno nuevo, la equivalencia entre ambos se traslada mediante un estudio colaborativo entre laboratorios, y ese estudio es el documento que sostiene la continuidad de la escala.
Por qué la hormona de crecimiento se midió antes por actividad
Antes de que existiera material recombinante, la hormona de crecimiento se obtenía por extracción de hipófisis y llegaba al laboratorio como una mezcla: la forma principal, formas de tamaño distinto, material desamidado y hormonas contaminantes. Pesar esa mezcla no informaba de cuánta hormona íntegra había, así que la escala tuvo que construirse sobre la respuesta de un animal.
El estándar internacional para bioensayo se calibró justamente así, en un estudio colaborativo con veintidós laboratorios de diez países que enfrentó dos preparaciones candidatas por ensayos in vivo, de radiorreceptor e inmunoensayo. Las estimaciones in vivo salieron heterogéneas entre laboratorios, y esa heterogeneidad es parte de lo que después empujó el cambio de escala.
El bioensayo mismo se caracterizó en estudios en roedores: hay trabajos que pusieron a punto un ensayo de ganancia de peso corporal en ratones enanos lit/lit y lo enfrentaron al ensayo clásico en rata hipofisectomizada, con precisión estadística equivalente en un formato factorial breve. Eso es lo que hay detrás de una cifra en UI: un animal, una curva y un análisis estadístico, no una balanza.
Lo que cambió con el material recombinante
Con material producido por ADN recombinante la molécula tiene una secuencia definida, y su contenido de proteína se puede determinar por análisis cuantitativo de aminoácidos. Eso permitió algo impracticable con el extracto hipofisario: calibrar un mismo estándar por las dos vías a la vez, la fisicoquímica y la biológica. El estándar internacional de somatropina se estableció exactamente así, y por eso lleva declarados en paralelo un contenido de proteína y una actividad específica.
La consecuencia práctica fue un desplazamiento de escala. El documento de consenso sobre estandarización de los ensayos de hormona de crecimiento y de IGF-I recomienda expresar los valores en unidades de masa y calibrar los métodos contra un material de referencia recombinante conmutable, precisamente para que dos laboratorios que miden la misma muestra publiquen la misma cifra.
Por qué el factor de conversión no viaja con la molécula
Aquí está lo que se pierde en las tablas de equivalencia que circulan. Un factor que relaciona UI y miligramos no es una constante de la hormona de crecimiento humana: es un valor declarado de una preparación concreta, obtenido midiendo ese material y no otro. Ese valor, que en literatura de investigación se llama potencia específica, pertenece a la ampolleta que se midió, no a la sustancia.
Hay además una razón estructural para que un vial cualquiera no herede ese factor. La masa de 22125 Da corresponde a la isoforma principal de 191 aminoácidos, pero el material real convive con variantes que un inmunoensayo puede contar como si fueran la misma cosa. Un método de captura inmunoafín con espectrometría de masas en tándem se desarrolló justamente para separarla del resto, porque esa confusión hace que dos laboratorios publiquen cifras distintas de una misma muestra.
De una cifra en UI impresa en una etiqueta, entonces, no se sigue casi nada de lo que suele suponerse.
- No se sigue una masa: convertirla exige una especificación de actividad determinada sobre ese material concreto, y ese dato vive en el certificado, no en la molécula.
- No se sigue una equivalencia entre lotes: dos lotes con la misma cifra en UI pueden tener contenidos de proteína distintos si sus valoraciones se hicieron contra estándares diferentes.
- No se sigue una comparación con otra referencia rotulada en miligramos: son dos escalas que no comparten definición.
- No se sigue una pureza: la escala de actividad describe comportamiento en un ensayo y el porcentaje de pureza describe composición, y en la ficha viven en filas separadas.
Cómo queda rotulado en el catálogo
En el catálogo esa distinción se rotula en vez de disimularse. La referencia de HGH declara su presentación en UI —8 IU— y la fila correspondiente de la ficha se titula «Actividad» y no «Masa», precisamente porque esa cifra no salió de una pesada. Los datos de identidad, en cambio, sí son masa y estructura: cadena de 191 aminoácidos, 22125 Da, número CAS y fórmula molecular.
El contraste con dos referencias vecinas ayuda a ver por qué. HGH Fragment 176-191 reproduce sólo 16 residuos del extremo C-terminal y se declara en miligramos, porque no existe una preparación de referencia internacional que le asigne unidades de actividad; IGF-1 LR3, con sus 9111 Da, se declara también en masa por la misma razón. La escala en UI no es una jerarquía entre compuestos: es la huella de que existe un material de referencia con el cual compararse.
Qué se anota en la bitácora
La regla operativa que se sigue de todo lo anterior es corta: la unidad se registra tal como viene impresa, sin normalizar. Si la etiqueta dice UI, en la bitácora va UI; si dice miligramos, van miligramos. Convertir en el papel para «dejarlo todo en la misma escala» fabrica un número que ningún documento respalda, y ese número sobrevive al experimento y después se cita como si hubiera sido medido.
Cuando el diseño experimental exige de verdad una equivalencia, el camino descrito en literatura pasa por el certificado del material: una valoración de actividad hecha sobre ese lote contra un estándar declarado, con su método y su intervalo de confianza. En la literatura preclínica el término potencia designa siempre el desenlace de un ensayo comparativo, nunca una constante copiable de una tabla. Sin ese documento la conversión no queda sostenida, y una ficha que la publicara estaría afirmando algo que nadie midió.
Bibliografía · 5 referencias
- [1]
Consensus statement on the standardization and evaluation of growth hormone and insulin-like growth factor assays.
Clin Chem · 2011
Documento de consenso de la Growth Hormone Research Society, la IGF Society y la IFCC que revisó la estandarización de los ensayos de hormona de crecimiento y de IGF-I: condiciones preanalíticas, uso de materiales de referencia internacionales conmutables, especificidad de los anticuerpos, requisitos de matriz, control de calidad e interferencia por proteínas de unión, con recomendaciones y criterios de validación para cada variable.
- [2]
The First International Standard for Somatropin: report of an international collaborative study.
Growth Regul · 1995
Estudio colaborativo internacional con dieciocho laboratorios de doce países que calibró la preparación candidata tanto por bioensayo in vivo como por métodos fisicoquímicos —análisis cuantitativo de aminoácidos, contenido de monómero y absorbancia—, y que sirvió de base para establecerla como estándar internacional de somatropina.
- [3]
The International Standard for Human Growth Hormone for Bioassay: calibration and characterization by international collaborative study.
Mol Cell Endocrinol · 1985
Estudio colaborativo con veintidós laboratorios de diez países que evaluó dos preparaciones candidatas de hormona de crecimiento humana por ensayos in vivo, de radiorreceptor e inmunoensayo; documentó la heterogeneidad de las estimaciones in vivo y la presencia de formas de tamaño distinto, material desamidado y hormonas contaminantes en el extracto hipofisario.
- [4]
In vivo bioassay for the potency determination of human growth hormone in dwarf "little" mice.
Endocrinology · 1993
Estudio en ratones enanos lit/lit derivados de la cepa C57BL/6J que puso a punto un bioensayo in vivo de ganancia de peso corporal para hormona de crecimiento, comparó su desempeño con el ensayo clásico en rata hipofisectomizada y evaluó la precisión estadística de un formato factorial breve frente a una preparación de referencia internacional.
- [5]
Selective quantification of the 22-kDa isoform of human growth hormone 1 in serum and plasma by immunocapture and LC-MS/MS.
Anal Bioanal Chem · 2022
Estudio analítico que desarrolló y validó un método de captura inmunoafín seguida de cromatografía líquida con espectrometría de masas en tándem para cuantificar de forma selectiva la isoforma principal de la hormona de crecimiento humana en suero y plasma, distinguiéndola de otras isoformas que interfieren en los ensayos de unión a ligando.
Preguntas frecuentes
¿Por qué algunas referencias se rotulan en UI y otras en miligramos?
Porque las dos escalas miden cosas distintas. El miligramo cuenta materia y se determina pesando o por análisis del contenido de proteína; la unidad internacional cuenta actividad y se asigna por comparación contra una preparación de referencia en un ensayo. Una referencia se rotula en UI cuando ese material de referencia existe y la valoración se hizo contra él; cuando no existe, como ocurre con HGH Fragment 176-191 o con IGF-1 LR3, la etiqueta va en masa.
¿Se puede convertir una cifra en UI a miligramos?
No con una constante genérica. El factor que relaciona ambas escalas es un valor declarado de una preparación concreta, obtenido midiendo ese material, y no una propiedad de la molécula. Sin una especificación de actividad determinada sobre el lote que se tiene en la mano, la conversión no queda respaldada por ningún documento.
¿Qué es una preparación de referencia internacional?
Un lote de ampolletas liofilizadas al que un comité de expertos de la Organización Mundial de la Salud asigna por convención un número de unidades. Desde esa asignación, la ampolleta define la escala. Cuando el lote se agota, la equivalencia con el estándar siguiente se establece mediante un estudio colaborativo entre laboratorios.
¿Por qué la masa no basta para describir una hormona proteica?
Porque la balanza no distingue entre la forma íntegra y sus variantes. Una cadena de 191 aminoácidos y 22125 Da pesa igual desamidada, oxidada o agregada, y en modelos de investigación esas formas no se comportan igual frente al receptor. Por eso se desarrollaron métodos analíticos que separan la isoforma principal del resto, para dar cifras comparables entre laboratorios.
